La venganza de Pasternak (y la mía)
Anoche volví a ver ‘Relatos salvajes’ #quepeliculón
Resulta que mi amiga-vecina-profedeyoga-actriz, tiene un papel secundario al principio.
En la primera historia.
En la que los pasajeros de un avión se van dando cuenta de que todos, de alguna manera u otra, han coincidido en sus vidas con el piloto.
Un tal Pasternak.
Exnovias infieles, profesores maltratadores, jefes abusadores…
Ah, bueno, tienen otra cosa en común:
Ninguno de los pasajeros ha comprado el billete por su cuenta.
Todos han sido enviados por trabajo, premiados, invitados…
Es un viaje regalado.
Mmmmm
Se masca la tragedia.
Y sí.
Te puedes imaginar lo que pasa.
El viaje no es más que la gran venganza de Pasternak.
Entiendo a Pasternak.
A veces dan ganas de vengarse.
Como cuando inviertes en una formación para aprender a escribir emails de venta y no te llevas soluciones concretas.
Te deja en el mismo limbo de indecisión en el que estabas…
Mucha palabrería para venderse a sí mismo.
Anécdotas irrelevantes y aburridas de un pasado oscuro para mostrar vulnerabilidad.
Conceptos simples y subjetivos.
Como escribir todos los días, salir a pasear para obtener ideas, contar tu historia desde el punto de vista del villano…
O afirmaciones como que si eres un cursi, nunca venderás historias.
Yo también me vengaría.
De hecho, ya lo he hecho.
¿Cómo?
La respuesta está detrás de esta puerta:
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